Hace unas noches, por la calle trasera de mi casa, escuche una trulla de perros ladrando, así como si estuviera peleando, esto nos hizo a mi madre y a mi saltar de la cama, pero realmente la pared del patio trasero no nos permitía ver lo que acontecía, y bueno, era de madrugada, teníamos sueño  y no le dimos importancia.

Unas noches después, pasa lo mismo, yo me quedé en cama, pero algo dentro de mí sintió que esos ruidos eran feos, se sentía a más de un perro gruñir como una bestia, y había uno, que aparentemente estaba siendo lastimado, que estaba dando gritos como que le estaban haciendo gran daño.  A toda esta, sólo atine a quedarme en cama y reprender en el nombre de Cristo, y escuché aullidos como lobos, y luego no escuché más nada.

Ayer mi tía entra a mi cuarto a contarme, que una vecina nuestra, también hermana en Cristo, tuvo que gastar mucho dinero llevando a su perro a curar, porque unos perros le habían atacado. Cuenta la vecina, que estos perros, salen en las noches y se comen a otros perros, y no son perros de raza, sino más bien de los que le decimos vira latas o rialengos, pero que al otro dia amanecen pedazos de otros perros regados por toda la calle.

Entonces una noche, estos perros estaban atacando a la perra de mi vecina, ella cuenta que se sorprendido mucho que un perro atacara a una hembra.  Cuando ella, su esposo que no es cristiano, y su cuñado que tampoco lo es, salieron al rescate del animal,  quedaron horrorizados con la escena, este perro era alto y grande, y feroz y tenia la cabeza de otro perro, desprendida, dentro de su boca.  Cuando vieron que el otro perro atacaba a su perra, el cuñado sacó un machete y le hirio, y entonces el perro salió corriendo.

Al otro día, un guardia nocturno, les contó de dónde procedían los perros, y el cuñado de mi vecina, fue a exigir el dinero que habia gastado en el veterinario con su perra.  Cuenta la vecina, que su cuñado se sorprendió que el perro que allí estaba era la mitad de pequeño del que había visto esa noche, pero sabía que era ese porque tenía la herida que él le había hecho.

La vecina cuenta que sin duda, esto no era algo normal, ella misma sentia una presencia horrorosa ahí, y esa noche se puso de rodillas y empezo a reprender en el nombre de Jesús y fue así que esos perros se marcharon.

Mi tía, mi vecina y yo, tenemos la impresión que pudiese tratarse de algo diábolico, o más especificamente lo que se le dice Vacas, que son demonios con formas de animales o algo así…

Bueno quería compartir con ustedes a ver que me dicen, que piensan, han visto algo parecido?

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