Publico este tema, porque me da tristeza ver gente buena, que por no reconocer que Cristo es Dios, y no recibirle, y por verlo como un humano más que fue excepcional, muchos no le verán el rostro a Dios.

Publico este artículo, por amor a un amigo que es Testigo de Jehová, y que encarecidamente no cree en la trinidad de Dios, ve a Cristo como inferior a Dios, casí como un profeta más. (y si es así, de qué forma llegará al Padre, sí solo por él podemos hacerlo).

Ya se los he dicho antes, yo no predico una religión, yo conocí a Cristo en mi habitación, lo busqué ese día y él me respondió,  sentí su presencia no por un efecto de alguna sustancia, realmente no soy tan conocida de su palabra como quisiera, más he entendido que por Cristo tengo vida, y que él descendió del cielo para ofrecerse como carne en el matadero, para pagar el precio de recuperarme, ese precio que sólo con sangre podría pagar, y para enseñarnos que aún atados a este cuerpo, estando en condición de humanos podemos vencer a satanás. Y es por esto, que no empeñandome en mi razonamiento, leo y escucho el parecer de los demás y dejo que la sabiduría dado por Dios sea quien me guíe, y definitivamente cuando leí la página oficial de los Testigos y una presentación enviada por mi amigo,  sobre el por qué Cristo no es Dios, con el argumento de que dice la palbra que Dios no puede ser tentado,  y sin embargo vemos que cómo si Cristo es Dios, lo fue?, dicen ellos, que cómo algo que él creó pudiera tener el poder sobre él y haciéndonos pensar, que si el hubiera caído en su tentanción, cómo podría ser que siendo Dios se humillara a adorara a satanás…bueno, etc etc etc….    

Hermanos cuando leí esto no sentí más que tristeza y pena porque practicamente sentía que humilllaban a mi Cristo, cómo si fuera una chepa que haya vencido, cuando todo era parte del plan perfecto de Dios y así debía ser, así como era inevitable y él sabía que tenia q ser crucificado, él sabía que tenía q ir al desierto a enseñarnos a ser guerreros, a ser verdaderos discípulos de Dios.

Yo sé que humanamente es difícil entender que tres sean uno, pero bien sabemos que el razonamiento espiritual es incompresible ante el racionamiento humano.  Pero el problema realmente está en que no le den el lugar a Cristo que le corresponde, y no le rinda adoración y le busque como es necesario para que nuestras oraciones lleguen al trono de Dios, y si no reconocemos a Cristo no hay forma de entrar al reino de Dios, y la otra cosa es que el espíritu que nos fue dejado por Cristo como el consolador, a través de él es que Dios actúa en nuestras vidas, y mediante él es que podemos hacer la obra.

Realmente me veo movida a publicar algo sobre ésto, y publico la explicación muy sencilla que hiciesen en la página cadaestudiante.com, aquí va:

 

¿Dijo Jesús alguna vez ser Dios?

¿Jesús es Dios? Comprueba estas interesantes afirmaciones…

Los primeros seguidores de Jesús parecían estar completamente convencidos de que Él era plenamente Dios en forma humana. Pablo dijo, “El es la imagen del Dios invisible… agradó al Padre que en El habitara toda la plenitud.” Juan dijo que Jesús creó el mundo. Pedro dijo, “todo el que cree en El recibe el perdón de los pecados.”

¿Pero qué decía Jesús acerca de sí mismo? ¿Alguna vez se identificó como Dios? Según dice la Biblia, sí, sin duda. A continuación tienes algunas cosas que dijo durante su tiempo en la tierra, en su contexto.

 

¿Jesús es Dios? Cómo insinuó que era Dios:

“Por esto los judíos le dijeron: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham? Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: antes que Abraham naciera, yo soy. Entonces tomaron piedras para tirárselas, pero Jesús se ocultó y salió del templo.” (Juan 8:57-59)

“‘Yo y el Padre somos uno.’ Los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle. Jesús les dijo: Os he mostrado muchas obras buenas que son del Padre. ¿Por cuál de ellas me apedreáis? Los judíos le contestaron: No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia; y porque tú, siendo hombre, te haces Dios.” (Juan 10:30-33)

“Jesús exclamó y dijo: El que cree en mí, no cree en mí, sino en aquel que me ha enviado. Y el que me ve, ve al que me ha enviado. Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo el que cree en mí no permanezca en tinieblas.” (Juan 12:44-46)

“Entonces, cuando acabó de lavarles los pies, tomó su manto, y sentándose a la mesa otra vez, les dijo: ¿Sabéis lo que os he hecho? Vosotros me llamáis Maestro y Señor; y tenéis razón, porque lo soy.  Pues si yo, el Señor y el Maestro, os lavé los pies, vosotros también debéis lavaros los pies unos a otros.” (Juan 13:12-14)

“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí.  Si me hubierais conocido, también hubierais conocido a mi Padre; desde ahora le conocéis y le habéis visto.   Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre, y nos basta. Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo he estado con vosotros, y todavía no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo dices tú: ‘Muéstranos al Padre’?” (Juan 14:6-9)

 

 

¿Jesús es Dios? Cómo describió a sí mismo:

 “Entonces Jesús les dijo: En verdad, en verdad os digo: no es Moisés el que os ha dado el pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo, y da vida al mundo. Entonces le dijeron: Señor, danos siempre este pan. Jesús les dijo: Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed.” (Juan 6:32-35)

“Jesús les habló otra vez, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.  Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio de ti mismo; tu testimonio no es verdadero. Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque yo sé de dónde he venido y adónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo ni adónde voy.” (Juan 8:12-14)

“Entonces Jesús les dijo de nuevo: En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta; si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto. El ladrón sólo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia. Yo soy el buen pastor; el buen pastor da su vida por las ovejas.” (Juan 10:7-11)

“Y Marta dijo a Jesús: Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto. Aun ahora, yo sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá. Jesús le dijo: Tu hermano resucitará. Marta le contestó: Yo sé que resucitará en la resurrección, en el día final. Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto? Ella le dijo: Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que viene al mundo.” (Juan 11:21-27)

 

¿Jesús es Dios? Lo que dijo que había venido a hacer:

“Pero Jesús, llamándolos junto a sí, dijo: Sabéis que los gobernantes de los gentiles se enseñorean de ellos, y que los grandes ejercen autoridad sobre ellos. No ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera entre vosotros llegar a ser grande, será vuestro servidor, y el que quiera entre vosotros ser el primero, será vuestro siervo; así como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos.” (Mateo 20:25-28)

“Porque enseñaba a sus discípulos, y les decía: El Hijo del Hombre será entregado en manos de los hombres y le matarán; y después de muerto, a los tres días resucitará. Pero ellos no entendían lo que decía, y tenían miedo de preguntarle.” (Marcos 9:31-32)

“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna. Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por El.  El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.'” (Juan 3:16-18)

“‘Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que viene a mí, de ningún modo lo echaré fuera. Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del que me envió: que de todo lo que El me ha dado yo no pierda nada, sino que lo resucite en el día final. Porque esta es la voluntad de mi Padre: que todo aquel que ve al Hijo y cree en El, tenga vida eterna, y yo mismo lo resucitaré en el día final.’” (Juan 6:37-40)

 

¿Aún te preguntas si Jesús es Dios?

Puedes leer más acerca de lo que dijo Jesús en el libro de la Biblia que se titula Juan.

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