Posiblemente usted haya leído en la Biblia esta expresión de parte del apóstol Pablo y casi seguro que no ha podido obtener una explicación bíblica al término.

La palabra locura usada por Pablo no es precisamente esa enfermedad mental que pone a la mente en desorden y obliga a su encerramiento. La locura que habla Pablo es esa expresión que usamos normalmente para decir que algo no tiene sentido y valor alguno. Ej: Ese hombre está loco si cree que va a suceder lo que él dice. Pablo estaba loco pensando que la gente iba a cambiar su modo de ser y su conducta mala por una buena con un simple discurso (predica). Para muchos especialmente para los judíos y no digamos para los grandes oradores, los discursos de Pablo eran basura, cosa tonta y sin sentido lógico. Esa doctrina traída por Pablo a nadie convence, se decían ellos, es mas, que no nos venga con cuentos porque bien lo conocemos que perseguía a la iglesia de Cristo.¿Como es que la defiende si antes la perseguía?

Pablo, un judío fariseo irreprensible en su religión (judaísmo), de repente aparece predicando un evangelio nuevo (cristianismo) que ninguno de los apóstoles ni de los principales de la iglesia le había enseñado. Es mas, Jesucristo como judío fue enviado a la tierra a salvar a los judíos y los apóstoles todos judíos conocían que Jesús no llamó a Pablo a ser apóstol con ellos, porque ellos eran solo doce y después de la muerte de Judas ellos ya habían nombrado como sustituto a Matias.

¿De donde sacaba Pablo esa nueva onda? Esos discursos de Pablo no provenían de los apóstoles y menos de los sacerdotes y ancianos de la iglesia, aquello era una locura, nadie lo va a seguir, no está siguiendo la ley de Moisés.

Pablo era el enemigo número uno de la iglesia, dice el Libro de Hechos 8:1-3: “En aquel día hubo una gran persecución contra la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Y hombres piadosos llevaron a enterrar a Esteban, e hicieron gran llanto sobre él. Y Saulo (Pablo) asolaba la iglesia, y entrando casa por casa, arrastraba a hombres y a mujeres, y los entregaba en la cárcel”. Esa persecución había formado una imagen horrible y odiosa de Pablo. Por eso la gente no estaba dispuesta a escucharle y menos a seguirle.

La gente no sabía lo que le había sucedido a Saulo llamado después Pablo, veamos lo que registra la escritura: Hechos 9:1-2 (Hch. 22.6-16; 26.12-18) Saulo, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén.” (vv3-7) ”Mas yendo por el camino, aconteció que al llegar cerca de Damasco, repentinamente le rodeó un resplandor de luz del cielo; y cayendo en tierra, oyó una voz que le decía: Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? El dijo: ¿Quién eres, Señor? Y le dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. El, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: Levántate y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer. Y los hombres que iban con Saulo se pararon atónitos, oyendo a la verdad la voz, mas sin ver a nadie.”

El Señor había escogido a Saulo para una tarea grandiosa. (vv 10-16) “Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él respondió: Heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: Levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora, y ha visto en visión a un varón llamado Ananías, que entra y le pone las manos encima para que recobre la vista. Entonces Ananías respondió: Señor, he oído de muchos acerca de este hombre, cuántos males ha hecho a tus santos en Jerusalén; y aun aquí tiene autoridad de los principales sacerdotes para prender a todos los que invocan tu nombre. El Señor le dijo: Ve, porque instrumento escogido me es éste, para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, y de reyes, y de los hijos de Israel; porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre.”

Saulo llamado Pablo fue escogido por el Señor como apóstol de los gentiles, éste es el verdadero apóstol que completa el numero doce pero no fue sustituto de Judas por voluntad de Dios. Los apóstoles guiados por el Espíritu Santo ya habían seleccionado a Matias.
Pablo fue el arquitecto de la iglesia, el comienza poniendo el fundamento que es Jesucristo para que después vengan otros a sobreedificar. 1 Corintios 3:10 “Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica.” Pablo habiendo sido enemigo de la iglesia, Jesús lo señaló como el arquitecto de la iglesia, su condición de fariseo y de enemigo lo hacía verse como “inútil” para los propósitos de Cristo pues todos esperaban a los apóstoles que habían visto a Jesús o bien a hombres importantes, a grandes oradores, a filósofos o maestros de la ley, no, no fue así. Pablo recibió de Jesucristo directamente el evangelio de la salvación y no de hombre alguno incluyendo a los principales de la iglesia. Gálatas 1:15-17 “Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre, ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco.”

1 Corintios 1: 18-21 “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito:
Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.”
Pablo, el judío fariseo irreprensible en el judaísmo echó a la cesta de la basura todo lo que él sabía del judaísmo para aceptar a Cristo sabiduría y poder de Dios. Filipenses 3:7-9 “Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo, y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe; “

Pablo no llegó a ser apóstol de Jesucristo por haber sido un fariseo de primera o por haber sido enemigo y perseguidor de los cristianos ni por ser hebreo de nacimiento sino por ser una basura a la iglesia, por ser algo inadecuado para enseñar. 1 Corintios 1:17-18 “Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo. Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.”
1 Corintios 1:18-31 “Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios. Pues está escrito:
Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos. ¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo? Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación. Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.

Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles; sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte; y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es, a fin de que nadie se jacte en su presencia. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención; para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor”

Pongan atención en esto que les voy a decir aquí: He escuchado muchas veces y ustedes me serán testigos que en muchas iglesias se está acostumbrando hacer llamados para que los asistentes se acerquen al frente y repitan en coro una oración que mas o menos dice así: “Señor, reconozco que soy un pecador, que te necesito, me arrepiento de haber pecado y hoy confieso con mi boca que tu eres el Señor, el Salvador y que me has perdonado de todos mis pecados y que de ahora en adelante soy hijo de Dios” Esa “oración” que no es oración sino un rezo no es bíblica, no está contenida como la manera de salvación. Pablo nos dice que Dios ha escogido lo vil, lo débil, lo necio del mundo para que nadie se jacte. Si usted cree que acercándose al altar y hablando lo que le indica su pastor se va a salvar, usted ya tiene de que gloriarse porque fue su voluntad hacerlo su hablar y su aceptar. Y Dios no quiere que nadie se gloríe de nada, somos salvos por la gracia de Dios por la fe en Jesucristo. Efesios 2:8 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; “

La palabra de la cruz es locura para los judíos, espero que usted no sea uno de ellos. La palabra de salvación es el evangelio de Cristo. Romanos 1:16 [ El poder del evangelio ] Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.”
Efesios 1:13 “En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,”

La predica del evangelio tiene por objeto sellar al creyente con el Espíritu Santo, revestirlo de Cristo para que sea santo delante de los ojos de Dios habiendo nacido de nuevo. Es por medio de la predica del evangelio que se transforma a la persona de ser hijo del diablo a ser hijo de Dios. El evangelizar es sembrar las semillas divinas que son las palabras de Dios en la tierra que son los hombres del mundo. Cuando usted evangeliza está sembrando a Cristo en el corazón del oyente.

Y lo interesante es que el evangelio no es un discurso elocuente de un orador de primera que convence a todos, no, el discurso que convierte no convence sino actúa porque es poder de Dios. El discurso es acerca de la cruz y ese es el evangelio sencillo, simple y desechado pero es poderoso y da vida al hombre muerto en sus pecados y lo convierte en siervo del Señor.

La gente sigue a los predicadores famosos porque traen sabiduría, expresiones bonitas, poses, movimientos y gritería con aplausos, pero el discurso de Jesús es tranquilo, suave, sencillo y poderoso.

El principio aquí es el renacer, y usted estará de acuerdo conmigo que para que una planta nazca se pone en la tierra y se le abona con basura para darle fuerza y alimento, pues así es la palabra y así es el Señor también. Salmos 118:22
”La piedra que desecharon los edificadores Ha venido a ser cabeza del ángulo.
Mateo 21:42 “Jesús les dijo: ¿Nunca leísteis en las Escrituras: La piedra que desecharon los edificadores, Ha venido a ser cabeza del ángulo. El Señor ha hecho esto, Y es cosa maravillosa a nuestros ojos?”

Esta locura no la entiende el hombre natural, es algo del espíritu. 1 Corintios 2:14
”Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.”

Si usted quiere ser obediente al Señor en lo que dijo: Marcos 16:15 “Y les dijo: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura.” No piense que necesita ser un orador, o preparar un discurso elocuente o estar bien preparado, no, no es eso lo que Dios tiene preparado sino un hablar sencillo de la cruz del calvario, usted solo hable lo que sabe de la muerte del Señor y eso es suficiente, mire lo que dijo Pablo: “Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.” Hable locura, cuente a otros acerca de la razón de la muerte de Jesús y como resucitó, pero no piense que usted va a convencer a nadie, no se trata de convencer sino de predicar a Cristo y crucificado, no con palabras de sabiduría sino con el poder de Dios.
Jesús dijo: Juan 6:63 “El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.” Las palabras contienen la vida y son esas semillas que usted siembra, son vida y en abundancia, las palabras contienen la vida eterna. Juan 6:68 “Le respondió Simón Pedro: Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.”

Quítese ya ese velo, comience a hablar de Cristo, predique a Cristo con sus familiares, sus amistades, sus compañeros de trabajo, en el deporte, en el pasillo, en la calle o donde esté no piense que eso es una labor de un pastor o predicador un domingo en una iglesia o en un estadio con 50 mil personas, es personal de hablar y de oír. La fe viene por el oir y el oir de la palabra de Dios.

Una locura esto que dijo Jesús: El que cree en mi aunque este muerto vivirá

Por Victor Castro, fuente: notasbiblicas.com

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