Cuenta la leyenda que una mujer pobre con un niño en los brazos, pasando delante de una caverna escuchó una voz misteriosa que allá adentro le decía:
—Entra y toma todo lo que desees, pero no te olvides de lo principal.
Recuerda algo: después que salgas, la puerta se cerrará para siempre. Por lo tanto, aprovecha la oportunidad, pero no te olvides de lo principal—
La mujer entró en la caverna y encontró muchas riquezas. Fascinada por el oro y por las joyas, puso al niño en el piso y empezó a juntar ansiosamente, todo lo que podía en su delantal.
La voz misteriosa habló nuevamente: —Tienes solo ocho minutos. Agotados los ocho minutos—
La mujer cargada de oro y piedras preciosas, corrió hacia fuera de la caverna y la puerta se cerró… Recordó, entonces, que el niño quedó allá y la puerta estaba cerrada para siempre.

La riqueza duró poco y la desesperación… para el resto de su vida.

Lo mismo ocurre, a veces, con nosotros. Tenemos unos 80 años para vivir, en este mundo, y una voz siempre nos advierte: —No te olvides de lo principal!! — Y lo principal son los valores espirituales, la oración, la vigilancia, la familia, Dios. Pero la ganancia, la riqueza, los placeres materiales, nos fascinan tanto que lo principal siempre se queda a un lado… Así agotamos nuestro tiempo aquí, y dejamos a un lado lo esencial !Los tesoros del alma!.

Que jamás nos olvidemos que la vida en este mundo, pasa rápido y que la muerte llega inesperadamente. Y que cuando la puerta de esta vida se cierra para nosotros, de nada valdrán las lamentaciones.

Mateo 6:25-34:

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, ué habéis de come o qué habéisde beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. No es la vida más que el alimento y el cuerpo más que el vestido?

Mirad las aves del cielo, que no siembran, si siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre Celestrial las alimenta. No valéis vosotros mucho más que ellas?

Y quién de vosotros podrá, por mucho que e aane, añadir a su estatura un codo?

Y por el vestido, por qué s afanáis?  considerad los lírios del campo, cómo crecen: no trabajan ni hilan;Pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió así como uno de ellos.

No os afanéis, pues diciendo: Qué comeremos, o qué bebermos, o qué vestiremos? Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuetro Padre celesial sabe qe tenéis necesidad de todas estas cosas.

Más buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas. ASÍ QUE NO OS AFANÉIS, PORQUE EL DÍA DE MAÑANA TRAERÁ SU PROPIO AFÁN. BASTA A CADA DÍA SU PROPIO MAL.

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